domingo, 5 de enero de 2014

Recolecta de Víveres para necesitados



El 02 de enero de este nuevo año, después de la participación de los dos predicadores que normalmente participan en los cultos ordinarios, se puso de pie un tercero, de todos es de conocimiento que se trata de hacer algún anuncio, los cuales llaman nuestra atención porque de ahí depende el que ese anuncio tenga el efecto deseado. Cuando uno no ha ido a un culto en el que se ha anunciado algo y al finalizar el culto todo mundo se dirige a hacer lo que ya estaba anunciado, uno queda como pensativo y comienza, hasta en tono de cierta pena a preguntar ¿de qué se trata esto? Lo primero que nos contestan en forma de broma es: “¿Ah, es que no viniste al culto (tal) día verdad?” Y bueno, ya nos ponemos al tanto.

Eso fue lo que paso al ponerse de pie el tercer predicador que les comentaba, quede muy atento a lo que decía y bueno, me invadió un sentimiento extraño al escuchar lo que anuncio, y fueron estas las palabras: “Hermanos, el día domingo 05 de enero, les pedimos la segunda colaboración de víveres para los necesitados, ya que la anterior provisión se agotó, y los víveres se pueden agotar, pero las personas que las necesitan aun las tenemos entre nosotros. Recordemos que esta ayuda es para las personas necesitadas, que realmente no tienen quien les ayude ni pueden valerse por ellas mismas.” Además el hermano hizo una aclaración muy especifica: “Y que quede claro, esto es únicamente para las personas que realmente lo necesitan y que no tienen quien por ellos, les aseguramos que tomamos muy en cuenta todo, y no se le da a las personas que tienen hijos que pueden trabajar y les pueden ayudar”. Hasta aquí lo que el hermano explicó.
 

Hoy 05 de enero, fui como a las 11 de la mañana a local que ocupa la iglesia para ver como se estaba desarrollando la labor encomendada, y mi sorpresa fue muy grande, muy alentadora y de verdad que se siente muy bonito comenzar a ver todas las pequeñas bolsitas con comida, algunas con bastante, otra con poquito, pero que entre todas se logro hacer una buena cantidad de alimentos, pues fue necesario que el carro que tiene la iglesia para trabajo, un pick up paila larga hiciera dos viajes para lograr movilizar toda la comida hacia el lugar donde se guarda y se reparte a los necesitados.


¿Por qué encuentro necesario datar este día? Bueno, muy simple, es para que veamos que cuando se quiere ayudar, se puede. Pude ver algunas bolsitas que solo contenían algunas bolsitas de café con algunas cajitas de fosforos, no se quien las entrego, pero seguro que cuando se una con una o más cosas, a la persona que se le entregue, claro que lo va agradecer. Muchas veces nosotros no reparamos en las pequeñas cosas que están a nuestro alrededor y miramos con desprecio alguna comida, quizá porque ya hemos comido de lo mismo en el almuerzo y no “podemos” cenar con lo mismo. O muchas veces renegamos porque se come incluso, de lo mismo dos veces a la semana.   
 
Estos son niños voluntarios que ayudan a movilizar los víveres
 
Pero nosotros, dentro de nuestra comunidad tenemos gentes, ancianos que no pueden trabajar, que desearan comer de esa comida por lo menos, pero que no les falle por una semana consecutiva. Es increíble, pero a veces, los zapatos que nosotros desechamos por arrogancia, porque creemos que no va con nuestro “Status”, esos zapatos pueden ser el estreno de estas personas que no tienen ni para tomarse una tasa de café y un pan. Nuestros niños muchas veces tiran los juguetes viejos, o aun más, he visto como los quiebran ante la mirada de indiferencia de los padres, juguetes que tienen tanto valor económico como para quitarle el hambre a una persona pobre por una semana. ¿No creen que Dios nos esta dando la oportunidad de ser buenos, de dar lo poco que no podemos utilizar a los pobres? ¿No creen que algún día nos pueda llamar y preguntarnos que hemos hecho por los necesitados y que hemos hecho con la bendición que le nos ha dado? No da solo el que tiene o puede, da el que tiene un corazón manso y temeroso a Dios, les aseguro que es mejor que nos pidan, a que Dios nos ponga en el lugar desde donde se pide. Hagamos una reflexión, y preguntémonos si Dios nos ha bendecido y si podemos ayudar con un poco de lo mucho que él nos da. 
Este es el carro con el que trabaja la Iglesia, y de estos fueron dos viajes de provisión





 





viernes, 3 de mayo de 2013

03 de Mayo, 14 años para El Nuevo Sinaí

Hay fechas que el mundo las ve como lo que son, fechas y nada más, pero hay algunos días de esos, que para El Nuevo Sinaí, son de mucha importancia, tal es el caso del 3 de Mayo.
Y es que hace 14 años, un grupo de personas realizó un exodo masivo hacia un lugar abandonado, sin ninguna señal de vida humana, en poseción de algunas personas que nunca imaginaron la belleza que le esperaba a un lote de un poco más de 90 manzanas. Esos potreros, fueron pulidos, tallados y fueron convertidos, como la cenicienta, en la comunidad más bella de toda la margen izquierda, y me atrevo a decir que de toda Honduras, por eso mi frase favorita "Como Sinaí no hay 2".
Llegaron (desgraciadamente yo no estuve aquí para ese tiempo) con las pocas cosas que se puede rescatar despues de una catástrofe natural, tan desvastadora y bestialmente arrolladora, como lo fué el huracán Mitch. Aqellas personas, que en sus posesiones contaban con unas pocas laminas de zinc, algunos trozos de madera, tablas humedas o podridas en su mayoria, ropas viejas y malolientes por la calamidad en que se desarrollo la escena, algunas posesiones económicas, algunos pocos venían con dinero en efectivo, pero en su mayoría, la crueldad económica estaba arrancando los últimos suspiros de sus bolsillos rotos por la calamidad.  
Pero como el Fenix, se levanta, extiende sus alas y vuelve a surcar los cielos.
Hoy por hoy, con 14 años, tenemos la mejor infraestructura, ordenamiento topográfico, servicios públicos, comercio, esperanza de vida y muchas ventajas muy por encima de todo el sector.
Hoy 3 de Mayo, nos reunimos en "La Cocina" para comer, juntos, de la misma comida y bebida, toda la comunidad, como un recordatorio que hace 14 años, tambien se hacia fila para reclamar los alimentos que venían donados de las comunidades de nuestros amigos y hermanos.
Es un orgullo, y el corazón se hace pequeño al recordar que durante todo este tiempo, nadie ha sufrido por alimentación en nuestra comunidad, si bien es cierto que no todos contamos con posesiones económicas de clase alta o aún, de clase media, la vida en nuestro humilde pueblo se desarrolla muy digna y felizmente, bajo la paz y tranquilidad que gozamos dentro de Sinaí.
Me enorgullece saber que somos un ejemplo de unión, esfuerzo y voluntad firme para salir adelante, muchas personas de los pueblos vecinos hablan muy bien y lo ponen como marco de referencia de orden y disciplina, y aunque a veces nos caemos, se nos apaga la luz y nos metemos al monte como todo ser humano, lo bello es que hay formas de reconocer nuestros errores, encender de nuevo la linterna y buscar el camino correcto, donde podemos salir adelante, no sin tropiezos, pero si con firmeza.
las caras de regocijo al llegar a la mesa a retirar los alimentos, una ración suficiente por cada miembro de la familia, y saborear esa comida hecha en "La Cocina" que en ningún restaurante, por fino que sea, se siente la sabrosura, de reventar con los dientes y manos, un pedazo de carne de res guisada, uhhh!!, ese sabor es inigualable, no se siente en otro lado del mundo, los que han comido y estan en otras partes si quieren pueden desmentirme.
Las filas normalmente son tediosas, aburridas, llenas de incomodidad, pero aqui es diferente, amo ver esas personas con su "ollita", su "pana" o su "pichel" para reclamar la comida. Las platicas, bromas, chistes, y alguno que otro comentario jocoso no se hacen esperar.
Bueno, me despido, espero hacer otra entrada en poco tiempo y que les guste.   
Aquí les dejo más imágenes, disfrutenlas.










sábado, 6 de octubre de 2012

lunes, 1 de octubre de 2012

De izquierda a derecha: Jacobo Andrade, Juan Raudales, Daniel Leiva, Salomón Henríquez, Juan Ramón García, desconocido.
Atrás: Daniel Mendoza, Rubén Portillo, desconocido.
Si alguien conoce las demás personas, no dude en señalarlas, pues yo no las reconozco y sería muy buena información que alguien las identifique.

Seguimos recordando Masicales, y es que no podemos obviar esta parte de la historia, donde aprendimos (o aprendieron nuestros padres) de los embates más crueles de la naturaleza.
En esta imágen podemos reconocer a varias personas que estuvieron presentes en ese recordado lugar. Para este tiempo, ya se estaba preparando el viaje hacia el Viejo Sinaí, que se realizaría a principios de 1980.

Sinaí estuvo ubicado, para los que pueden recordar Masicales, en la salida, exactamente, entre Masicales y el cementerio viejo, que le decíamos “el cablote”, donde se nos quedaron muchos familiares y amigos, gente muy querida.
Según me cuentan, en Masicales fue donde se experimento la prueba más grande para el pueblo, y los que éramos niños para ese tiempo, solo pudimos sobrevivir con el poder de Dios.

Y como el hambre atacara sin misericordia el pueblo, permitio Dios que un organismo internacional (que despues del Mitch tambien dijo presente) El PMA (Programa Mundial de Alimentos, o WFP {World Food Program}) nos donara alimentos, que para los que no saben, consistía en frijoles blancos, sardinas, arroz, y algunas cosas más, pero pocas, eso valió para que no muriéramos de hambre, razón por la cual, me siento un tanto mal, cuando algunas personas olvidan su historia, y en vez de dar gracias a Dios por lo que ahora se ha alcanzado, se olvidan por completo y se expresan con cierta prepotencia y soberbia por algunos bienes adquiridos.

Debo recalcar que nadie tenía ni siquiera bicicleta, la carreta de bueyes que ahí se ve, no era propiedad de ninguna persona de Sinaí, debió haber sido alquilada, pero no logro ubicar el dueño.

En fin, para trasladarnos al Viejo Sinaí, a principios de 1980, era algo normal, no se contaba con vehículos, pero no era ningún problema, tampoco había mucho que llevar.
Aquí les muestro los inicios, las primeras casas (champas) las cuales eran de manaca, y se construían en un solo día, pues la tradición de ayudar todos a todos, siempre se ha tenido, y ese ha sido el éxito de Sinaí, hablando siempre como materiales.


 


Recordar como se fue desarrollando el viejo Sinaí es toda una alegría, escuchar las narraciones de los aserradores y sus historias interminables, recorrer mentalmente la calle de los baluartes aun lo siento en mi corazón y me lleno de alegría, o hacer las ruedas en los cruces, jugar libre o a las escondidas (este ultimo juego era bellísimo), en fin, podría escribirse cientos de páginas de El Viejo Sinaí, pues cada uno de nosotros encierra una gran historia que contar.

¿Y qué decir de la comida que se daba en la cocina colectiva? Ese sabor que nunca se nos olvida y que lo llevamos con nosotros, escuchar el riel que sonaban para ir a traer la leche, etc. Conseguí una fotografía de las hortalizas que se hacían en el solar de la cocina, recuerdo haber visto cuando les iban a dejar comida en grandes ollas o yogos a los trabajadores, todo era una belleza, ver las milpas, arroceras, el potreron, la chanchera, la cabrera, de todo eso no existen imágenes, no habían las posibilidades, y los que las tenían, no pusieron tanto cuidado en datarlo con esmero, y lo poco que se había hecho, gran parte se lo llevo el Mitch.

Es por eso que he tomado a bien recopilar informacion, lo poco que se puede, lo poco que queda, lo poco que cuelgo en este blog.


DATO CURIOSO: En El Viejo Sinaí hubo primero energía eléctrica que en Tocoa.